
Título: La Universal
Autor: Toti Martínez de Lezea
Editorial: Maeva
Páginas: 301
Contraportada: La España de principios del siglo XX está abocada a grandes cambios políticos y sociales. Sin embargo, la pérdida de las colonias, la corrupción y el clientelismo de los gobiernos de la época propician la ruina de los campesinos, el paro laboral, el hambre, las huelgas de los trabajadores, el anarquismo y los movimientos obreros. En medio de este panorama desalentador, en la recientemente inaugurada pensión "La Universal" se reúne un grupo de personajes originales y singulares: un abogado sin futuro, un anarquista frustrado, una ex prostituta, una vidente, un profesor en paro y algunos más. Cuando la situación económica se vuelve insostenible, al dueño de la pensión, el ingenioso Antón Ozaeta, se le ocurre la feliz idea de montar una compañía circense. Cada uno de los inquilinos intentará entonces utilizar la imaginación y sacar lo mejor de sus talentos más secretos para convertirse en artista de circo. Al mismo tiempo, el abogado Ignacio Wallinstein, admirador del personaje literario de Sherlock Holmes, investiga la trama de la desaparición de uno de los clientes del bufete, el señor José Carlos Mendoza, un caso que se vuelve cada vez más complejo y que le permite conocer una faceta completamente desconocida de la supuestamente rígida secretaria del bufete, la increíble señorita Beltrán.
Toti Martínez de Lezea (Vitoria, 1949) es una de las autoras más conocidas de novela histórica en España. Tras trabajar durante veinte años como traductora y escribir y dirigir más de mil obras para teatro y televisión, publicó en 1998 su primera novela histórica, La calle de la judería. Desde entonces, Toti Martínez de Lezea ha escrito numerosos libros: las novelas históricas Las torres de Sancho, La herbolera, Señor de la guerra, La abadesa, Los hijos de Ogaiz, La voz de Lug, La comunera, El verdugo de Dios, A la sombra del templo, La brecha, El jardín de la oca, La cadena rota y La flor de la Argoma; los libros de no ficción Leyendas de Euskal Herria y Brujas; las novelas juveniles El mensajero del rey, La hija de la luna y Muerte en el Priorato así como, más recientemente, la serie infantil Nur, inspirada en su nieta. Otras obras de la autora son Placeres reales y Los grafitis de mamá.
Sus libros han sido traducidos al alemán, francés y portugués. Compagina la escritura con la colaboración en varios medios de comunicación e imparte conferencias y charlas en diversos ámbitos.
La Universal comienza el 31 de mayo de 1906 en Madrid, con el atentado contra el rey Alfonso XIII el día de su boda con Victoria Eugenia durante el desfile nupcial. Como espectadoras de este acontecimiento histórico, Eulalia y doña Fuensanta, la mujer y la suegra de Antón Ozaeta, republicano y enemigo de la iglesia y la monarquía, dueño de un modesto taller mecánico en la calle Rollo.
Será cuando su suegra resulte herida y Eulalia deje de trabajar para cuidarla, que Antón decida fundar una pensión en su propio domicilio, donde empezarán a llegar personajes de lo más variopintos. La primera será Casilda, una joven mendiga que Antón encuentra en la calle y a la que decide dar cobijo y alimento a cambio de que ayude a Eulalia a cuidar de su madre. A esta le seguirán don Juan José, un profesor que acaba de quedarse sin trabajo y al que también le ofrece un cuarto en su casa, y su viejo amigo Pepe Cantonal, al que han echado de la fábrica de ladrillos donde trabajaba después de ser arrestado por anarquista y que viene acompañado de Virtudes, una ex-prostituta maltratada por su chulo. Los últimos en llegar serán Ignacio Wallinstein, un joven abogado escasamente valorado en el bufete donde trabaja, y doña Patrocinio, la vecina del primero que se gana la vida como pitonisa. Completan el grupo Isabelilla, una huérfana que trabaja como criada en la casa, y don Benigno el guardia, que se ha ocupado de Eulalia y su madre cuando estaban solas y que también acabará trasladándose a la pensión.
Pero al fallecer doña Fuensanta, y puesto que son pocos los huéspedes que pagan por su alojamiento, a Antón se le ocurre crear una compañía de circo con la que recorrer los pueblos. Esta idea, que en principio a todos parece disparatada, acabará por ilusionar a los habitantes de la pensión que harán gala de su ingenio y terminarán implicándose en el proyecto.
Al mismo tiempo se desarrolla otra historia, que comienza cuando al abogado le encargan elaborar el informe de una desaparición que esconde muchos secretos, y en la que acabará implicándose esa extraña familia que forman los inquilinos de La Universal.
Esta es la primera novela que leo de la autora, a la que he descubierto a través de blogs como el de Goizeder (Cuéntate la vida) o Rusta (Devoradora de Libros), cuyas opiniones sobre sus obras despertaron mi interés por conocerla y decidí hacerlo comenzando por su última publicación: La Universal. Una novela que nos muestra el Madrid de principios del siglo XX desde la vida de unos personajes divertidos y entrañables, con una gran capacidad para adaptarse a cualquier situación, y que se verán envueltos en la investigación de una misteriosa desaparición.
Creo que sus anteriores novelas tienen un tinte mucho más histórico, pero yo he pasado muy buenos ratos con la lectura de esta obra, que me ha arrancado más de una sonrisa y me ha entretenido de principio a fin. Como única pega, diré que la trama de la desaparición me ha resultado un poco complicada, por la cantidad de nombres y parentescos, pero eso no me ha impedido que acabe disfrutándola.
Ni que decir tiene que repetiré con la autora. Ahora sólo me queda decidir con cuál de sus libros continuar.
Sus libros han sido traducidos al alemán, francés y portugués. Compagina la escritura con la colaboración en varios medios de comunicación e imparte conferencias y charlas en diversos ámbitos.
La Universal comienza el 31 de mayo de 1906 en Madrid, con el atentado contra el rey Alfonso XIII el día de su boda con Victoria Eugenia durante el desfile nupcial. Como espectadoras de este acontecimiento histórico, Eulalia y doña Fuensanta, la mujer y la suegra de Antón Ozaeta, republicano y enemigo de la iglesia y la monarquía, dueño de un modesto taller mecánico en la calle Rollo.
Será cuando su suegra resulte herida y Eulalia deje de trabajar para cuidarla, que Antón decida fundar una pensión en su propio domicilio, donde empezarán a llegar personajes de lo más variopintos. La primera será Casilda, una joven mendiga que Antón encuentra en la calle y a la que decide dar cobijo y alimento a cambio de que ayude a Eulalia a cuidar de su madre. A esta le seguirán don Juan José, un profesor que acaba de quedarse sin trabajo y al que también le ofrece un cuarto en su casa, y su viejo amigo Pepe Cantonal, al que han echado de la fábrica de ladrillos donde trabajaba después de ser arrestado por anarquista y que viene acompañado de Virtudes, una ex-prostituta maltratada por su chulo. Los últimos en llegar serán Ignacio Wallinstein, un joven abogado escasamente valorado en el bufete donde trabaja, y doña Patrocinio, la vecina del primero que se gana la vida como pitonisa. Completan el grupo Isabelilla, una huérfana que trabaja como criada en la casa, y don Benigno el guardia, que se ha ocupado de Eulalia y su madre cuando estaban solas y que también acabará trasladándose a la pensión.
Pero al fallecer doña Fuensanta, y puesto que son pocos los huéspedes que pagan por su alojamiento, a Antón se le ocurre crear una compañía de circo con la que recorrer los pueblos. Esta idea, que en principio a todos parece disparatada, acabará por ilusionar a los habitantes de la pensión que harán gala de su ingenio y terminarán implicándose en el proyecto.
Al mismo tiempo se desarrolla otra historia, que comienza cuando al abogado le encargan elaborar el informe de una desaparición que esconde muchos secretos, y en la que acabará implicándose esa extraña familia que forman los inquilinos de La Universal.
Esta es la primera novela que leo de la autora, a la que he descubierto a través de blogs como el de Goizeder (Cuéntate la vida) o Rusta (Devoradora de Libros), cuyas opiniones sobre sus obras despertaron mi interés por conocerla y decidí hacerlo comenzando por su última publicación: La Universal. Una novela que nos muestra el Madrid de principios del siglo XX desde la vida de unos personajes divertidos y entrañables, con una gran capacidad para adaptarse a cualquier situación, y que se verán envueltos en la investigación de una misteriosa desaparición.
Creo que sus anteriores novelas tienen un tinte mucho más histórico, pero yo he pasado muy buenos ratos con la lectura de esta obra, que me ha arrancado más de una sonrisa y me ha entretenido de principio a fin. Como única pega, diré que la trama de la desaparición me ha resultado un poco complicada, por la cantidad de nombres y parentescos, pero eso no me ha impedido que acabe disfrutándola.
Ni que decir tiene que repetiré con la autora. Ahora sólo me queda decidir con cuál de sus libros continuar.